martes, 6 de mayo de 2008

A la vuelta de Montevideo


...el viaje a Uruguay ha sido muy bueno, la verdad Montevideo es un lugar mágico, como una pequeña Habana con aire mas europeo que colonial, un viaje a principios del siglo XX. Es una ciudad muy, muy tranquila... se puede pasear, visitar cientos de librerias, cafeterias, escuchar Tango y Candombé (un toque de los esclavos de allí, que hacían sonar sus tambores, y que hoy te trasladan hasta aquellos años, los domingos tarde-noche, en las calles del barrio de Palermo)...un lugar que te resulta familiar, conocido, aunque al mismo tiempo intrigante y misterioso... un lugar que te parece vivistes porque te lo mostraron las películas, o porque lo leíste en las novelas.

Visitamos y nos quedamos en la Ciudad Vieja de Montevideo, donde desde algunos lugares ves el mar desde los cruces de las calles hasta por tres lados, ya que es una pequeña peninsula en el mar de Plata, con un amplio paseo dónde pasear, tomar mate y pescar. En la Ciudad Vieja se encuentra el Café Brasileiro, no muy conocido, ni visitado por los turistas, pero sí por Eduardo Galeano y por Benedetti, y con suerte, tal vez te los encuentras escribiendo en sus cuardernos ensayos o poesias que despues acabas encontrando en las librerias... esta vez no fue así... pero volveremos a intentarlo...

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